A veces
uno se ve superado por los acontecimientos. La naturaleza golpea y fuerte, sin
compasión, con crueldad desmedida, de forma soez, ajena a las razones humanas,
ajena a los sentimientos.
Recientemente
he perdido un familiar cercano, muy querido, una sinrazón más del destino y de los
designios arbitrarios y caprichosos de la santa madre Natura. Una consecuencia
incomprensible a los ojos de todo ser humano. Su único error, haber estado
en el lugar y el momento equivocados. Error del que por cierto, ninguno estamos
exentos de poder cometer.
Sin
embargo, a mi modo de ver, todavía existen motivos para la esperanza. El ser
humano, pese a su fragilidad, tiene una cualidad que lo hace único y distinguible
de entre todas las criaturas de la naturaleza, su carácter trascendente. Su
contribución, sus vivencias, su enseñanza, su expresión, su vida, su legado …
todo está ahí, presente en todos los que la conocimos y nos enriquecimos de su
existencia y su obra. Ella está en nosotros.
Nos
hacemos eco de su enorme generosidad, de su infinita gratitud, de su abnegada
dedicación a los demás. Dispuso lo mejor de sí misma al servicio de los otros. Su
calidez humana y su talla personal me conmueven. Te lo dije en vida y te lo
vuelvo a repetir, pedazo de madre, pedazo de esposa, pedazo de mujer y pedazo
de cuñada.
Con lágrimas en los ojos que apenas me dejan ver el teclado de mi móvil, te doy las gracias por tus palabras pero sobre todo porque la quisiste mucho. Un abrazo cuñado.
ResponderEliminarLo he leido varias veces y cada vez me emociona mas.No lo dudes, Clara esta con nosotros y cuidando mucho a Antonio y a sus hijas.un abrazo Salva
ResponderEliminarSiempre he creído que hay belleza cuando hay verdad y viceversa. Tus palabras me han recordado esta convicción. La esperanza que citas me recuerda también las palabras de Santa Teresa de Lissieux, que estoy segura que Clara ya ha hecho suyas: Pasaré mi Cielo haciendo el bien en la tierra, sobre todo a su marido, hijas y a todos vosotros. Un abrazo
ResponderEliminarHola Salva,
ResponderEliminarLa casualidad ha hecho que vuelva por tu blog muchos meses después. No tenía ni idea de la noticia, claro.
Me parece magnífica la manera en que has expresado lo que por naturaleza nos supera.
Mucho ánimo y fuerzas a ti y toda la familia para superar un revés así.
Un abrazo